Ángel de la Cruz


Estimado vecino, estimada vecina:

El otro día me acordé de ti. Por cuestiones de trabajo estaba comiendo en el Congreso de los Diputados, rodeado de sus señorías, y me acordé de ti. De vosotros/as. Del pueblo. Hay quienes levantan un poco la cabeza y se olvidan de sus orígenes, de dónde vienen. A mí, por el contrario, salir fuera y visitar ambientes de «alta alcurnia» me produce el efecto contrario: cada vez me siento más orgulloso de venir de un pueblo trabajador y humilde como el nuestro.

Permitidme que en esta carta haga una excepción y me dirija con especial cariño a los padres y a las madres de Benalúa.
Desde bien jóvenes trabajasteis y sacrificasteis parte de vuestra vida para que vuestros hijos, nuestra generación, pudieran vivir más cómodamente. Sin embargo, con la supuesta «salida» de la crisis estáis viendo que eso no será así. Con trabajos precarios y temporales los jóvenes se ven obligados a emigrar de pueblo, de ciudad e incluso algunos de país. ¿Qué posibilidades tendrá la nueva generación de jóvenes de construir un proyecto de vida a medio y largo plazo?

A pesar de todo, no voy utilizar unas fechas señaladas como estas para exponeros mis quejas o lamentos, sino para daros las gracias y transmitiros, humildemente, un poco de esperanza.

Da igual que no hayamos hablado nunca, o tan sólo alguna vez de pasada; da igual que seamos de distintos equipos o que votemos diferente. Si llevas luchando toda la vida, sacando tu familia adelante, en el campo, en el bar, en la obra, en tu negocio, trabajando «en lo que va saliendo» o haciendo los trabajos de «la casa» (tan injustamente infravalorados sobre todo por nosotros los hombres): gracias. Vosotros y vosotras sois lo mejor del pueblo, lo mejor del país. Probablemente no os consideren tan sofisticados como la gente que sale en la tele y puede que algunos que se creen más listos os miren por encima del hombro, pero sois, sin duda, «la sal de la tierra».

Soléis quejaros, casi siempre con razón, de que la juventud no está concienciada y no es capaz de levantarse para luchar por su futuro. Sin embargo, debéis saber que algunos estaremos hasta el último día defendiendo lo que vosotros y vosotras conseguisteis con tanto esfuerzo y luchando por el futuro de los que vienen. Puede que hoy no seamos la mayoría, pero mañana lo seremos. Si algo hemos demostrado –modestamente– en Benalúa es que se puede construir desde abajo, con mucho sacrificio, hasta desafiar a quienes parecían gigantes y sin embargo sólo eran molinos.

Sobre esto reflexionaba el otro día comiendo en el Congreso de los Diputados, rodeado de sus señorías, cuando me acordé de ti. De vosotros/as. Del pueblo. Gracias, padres y madres, por tanto esfuerzo. Puede que no sea mucho, pero os prometemos luchar por un mundo mejor hasta el último día. Por los que se fueron, por los que vendrán. Porque fueron, somos. Porque somos, serán.

Benalúa, mis mejores deseos para un próspero 2018.

Ángel de la Cruz Campos
Ángel de la Cruz
Durante estos días hemos recogido vuestras quejas y las hemos convertido en una moción. Proponemos soluciones al Ayuntamiento, pero lamentamos que no estuviera en la reunión de esta semana en la que se creó la Plataforma de Afectados de los Montes Orientales. Exigimos soluciones! Mientras llegan, seguimos a vuestra disposición para luchar por vuestros derechos.