Ángel de la Cruz
Concejales de Granada, la parlamentaria andaluza y miembros de la dirección

Seguimos con nuestra campaña de denuncia e información y asesoramiento para l@s afectad@s de la estafa de las cláusulas suelo.

Recordar muy brevemente que las cláusulas suelo es el tipo mínimo de interés que los bancos metieron en las hipotecas para que los hipotecados no se beneficien de las bajadas del Euribor (hoy en torno al 0,50%). Recordar, también, que IU ha llevado a los órganos de administración de los bancos (como por ejemplo CajaGranada) la propuesta de que retiren las cláusulas suelo pero estas propuestas no contaron ni cuentan con el apoyo de PP y PSOE. Recordar también, por ultimo, que hemos presentado una moción al Pleno del Ayuntamiento de Benalúa exigiendo que las quiten y exigiendo que quienes aprueben la moción exigan a sus jefes de partido que se comprometan a quitarlas.

¿Tienen las VPO (Viviendas de Protección Oficial) cláusulas suelo? La respuesta es no.

Los intereses de una hipoteca se pueden medir por el Euribor o el IRPH (Índice de Referencia de Préstamos Hipotecarios), y en el caso de la VPO, el interés lo dicta el Consejo de Ministros, realizando un cálculo que toma como referencia el el tipo de interés medio durante los últimos doce meses de las hipotecas del conjunto de entidades de crédito, con los valores de los dos últimos meses duplicados.

La última revisión de los intereses realizada por el Consejo de Ministros el 30 de abril (que se puede ver aquí), refleja una bajada anecdóta y ridícula. Por ejemplo:

Si comparamos el tipo de interés medio de la banca comercial correspondiente a este periodo (3,04%) con el tipo resultante para los sucesivos planes, se constatan descuentos de sólo -0,34 puntos porcentuales para los tipos aprobados para los beneficiarios del primer Programa del Plan 1992-1995 (fijado en 2,70%) o de -0,19 puntos para los del segundo programa del mismo año (fijado en 2,85%).

En cuanto a los programas 1995 y 1998, la diferencia porcentual alcanza sólo los -0,44 puntos, a pesar de que la resolución acordada en Consejo de Ministros decidió congelar el tipo de interés al vigente anteriormente.

Para el cálculo de los tipos de los planes 2002-2005 y 2005-2008, la fórmula toma como referencia el tipo medio comercial de los dos y los tres últimos meses de 2012, respectivamente, a los que se les aplica un coeficiente de reducción del 91,75%.

De esta manera, el descuento aplicado sobre el índice medio de la banca comercial durante noviembre y diciembre de 2012 (2,89%) se reduce sólo en -0,13 puntos en el caso del Plan 2002-2005 (2,76%), casi la misma diferencia (-0,11 puntos) de la media de los tres últimos meses de 2012 (también 2,89%) con el tipo fijado en el Plan 2005-2008 (2,78%).

En resumen, el descuento del que se beneficiarán los contratantes de un préstamo cualificado para VPO con respecto a aquéllos que tengan contratada una hipoteca para vivienda libre es insignificante.
Ángel de la Cruz
La Asamblea de Benalúa de las Villas pone a disposición de todos los afectados por la estafa de las cláusulas suelo, información, material y asesoramiento para:

- Saber en qué consiste eso de las cláusulas suelo.

- Saber si tienes cláusula suelo.

- Reclamar.

Pinchando aquí puedes ver un archivo en el que lo explicamos de manera sencilla. No dudes en contactar con cualquier de nosotr@s.

Rogelio Hispán Bolívar
 
Con Diego Cañamero el pasado 13 de octubre en la marcha de Rota en contra de las bases de la OTAN.
 
 
 
 
Ángel de la Cruz

Decía Antonio Gramsci que cuando el viejo mundo no termina de morir y el nuevo no termina de nacer, surgen los monstruos. Qué duda cabe de que los pilares que sostienen al viejo mundo -que nació con síntomas de vejez- sufren un déficit de consenso tan evidente como para hablar, en términos del recurrido sardo, de ‘crisis de régimen’: monarquía, bipartidismo… Qué duda cabe, por otra parte, de que el nuevo mundo no está aflorando a una velocidad directamente proporcional.

Corren tiempos de confusión. Estamos en estado de shock, paralizados. Ayer vivíamos en el mejor de los mundos posibles y hoy todos nuestros planes de futuro se han derrumbado. Estalló la burbuja inmobiliaria y con ella la burbuja mental que nos situaba dentro del cómodo imaginario colectivo basado en aquello de “tú a lo tuyo y el que venga detrás que achuche”. Estamos tan desesperados que no podemos pararnos a analizar qué está pasando de manera reflexiva. Tenemos prisa y las prisas no son buenas.

Es este un escenario perfecto para que se cuele cualquier mensaje que nos dé una respuesta sencilla y satisfaga nuestro bajo instinto. Un escenario perfecto para que surja el monstruo de la ‘antipolítica’, transmitida, por ejemplo, en el concepto “clase política” o más alegremente a través del “todos son iguales”.

De esta manera, uno encuentra en “los políticos” el chivo expiatorio sobre el que cargar todos sus pecados. La coartada perfecta para evitar calentamientos de cabeza que nos llevarían a descubrir, entre otras muchas cosas, que detrás de un político corrupto hay un negocio privado –corruptor- que se lucra o que algunos políticos advirtieron hace años las consecuencias del Tratado de Maastricht léase Europa de los mercaderes, de la Ley 15/1997 gracias a la cual hoy se puede privatizar la sanidad o de la Ley del Suelo de 1998 que inauguró la mayor etapa de corrupción de nuestra historia reciente.

Julio Anguita hablaba hace unos años de la descalificación general de ‘los políticos’ como coartada para justificar nuestros propios chalaneos, menores pero corrientes. Hoy la coartada es doble, pues también cumple la función de inmovilizarnos: no tiene sentido organizarnos para intentar cambiar el estado actual de cosas porque al final todos son iguales. De esta manera, incluso el que no tiene nada que perder salvo las deudas, interioriza el mensaje de que no hay Alternativa.

Decía uno que desgraciados los tiempos en los que hay que explicar lo obvio. Pero decía otro que ante el pesimismo de la razón, el optimismo de la voluntad. La ruptura de los consensos de la llamada Transición abre un escenario inédito en el cual tenemos posibilidades reales para dar la batalla política e ideológica. Para disputar la hegemonía, dicho, de nuevo, en términos gramscianos. Porque tenía razón el multimillonario Warren Buffet cuando afirmaba que la lucha de clases seguía existiendo pero era la suya la que iba ganando, aunque cabe una matización: esto no es una lucha, es un repaso.

En fin… Tocan días de trabajo agrario, pedagógico, didáctico. Podríamos empezar explicando que no existe una “clase política” sino políticos que defienden a distintas clases; que el problema no es la política sino la politiquería y, precisamente, la ausencia de política; que políticos somos todos los que creemos que no vivimos en el mejor de los mundos posibles; que es hora de asumir nuestra responsabilidad como pueblo y dar un paso al frente para jubilar a quienes han visto en el noble arte de la política una ganga para su enriquecimiento personal.
Ángel de la Cruz




Están en peligro absolutamente todos los derechos que los trabajadores y los estudiantes conquistamos mediante movilizaciones y luchas durante el siglo pasado. Esta es una realidad palpable que nos afecta a todos los jóvenes y que nos afectará especialmente en un futuro cercano. Hoy sufrimos un 50% de paro y un deterioro brutal de nuestra capacidad para labrarnos un futuro. Podemos afirmar que la mayoría de los jóvenes estamos condenados al paro y/o a la precariedad, a no ser que la situación dé un giro de 180º.

Ante esta situación tenemos dos opciones: la primera es mirar para otro lado y quedarnos de brazos cruzados, asumiendo la responsabilidad de la miseria a la que nos han condenado unos pocos; la segunda es dar un paso al frente y asumir que en este contexto no hacer nada significa posicionarse a favor de esos pocos que nos han condenado a la miseria.

Nos dirigimos a la Juventud de los Montes Orientales en su conjunto porque más allá de nuestro posicionamiento todos sufrimos la crisis que han generado unos pocos, pero nos dirigimos especialmente a los que están dispuestos a dar un paso adelante para acelerar el necesario giro de 180º.

Ya no valen las quejas o los lloriqueos. Hoy es más necesaria que nunca la Organización porque solo mediante ella las quejas o los ‘lloriqueos’ se pueden transformar en movilización, en programas y en alternativas. Es la hora de decir entre todos qué y cómo seremos ser de mayores. Es la hora de decir entre todos cómo nos queremos organizar como sociedad. Es la hora de luchar por lo que es nuestro. La próxima cita: el sábado 2 de marzo a las 19:00 en Píñar.

Ángel de la Cruz
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Ángel de la Cruz


El caso Bárcenas ha puesto de relieve –una vez más- lo sabido por todos pero dicho por no tantos: en España la corrupción es un hábito. El pueblo tiene la  sensación generalizada de que si alguien es muy rico o tiene mucho poder puede lucrarse impunemente ya que, a fin de cuentas, el Estado y su conglomerado institucional no es más que el dominguillo donde limpiar la mugre de ciertos negocios. Hubo un tiempo en el que colaba aquello de los hechos aislados. Hoy es  un mensaje mucho más profundo y temible: la antipolítica. Para reproducirla no es necesario reclamar una mano dura que, lejos de intereses partidistas, nos meta en cintura, bien sea un militar –ahí está la Historia- o un tecnócrata. Basta con decir que todos los políticos son iguales. De esta manera el concejal que gana 1.000 € al año y dona parte de ese dinero a causas nobles es lo mismo que el empresario que está en política “para forrarse”, en palabras de todo un exministro. Y de esta manera, dicho sea de paso, se aleja a la gente de buscar una Alternativa: para qué si al final todos van a lo mismo. Por arte de biribirloque la corrupción como cáncer congénito y consustancial a la forma de organizar el poder en este sistema se convierte en un problema genético o de honestidad individual.

Es en este contexto en el que el PP, astuto y curtido en el maniqueísmo de barra de bar, lanza la campaña mediática contra IU de Granada utilizando el caso MERCAMED como arma arrojadiza. Alejados de cualquier tipo de deontología, los del Partido de Manuel Fraga le dan la vuelta a la presunción de inocencia: de antemano eres culpable porque te señalan con el dedo y con pocos medios y desde una posición marginal, debes demostrar tu inocencia. Da igual que la propia Fiscalía haya tomado una actitud pasiva hasta el momento. Da igual que Jorge López entrara en la Diputación dejando su anterior trabajo en la Junta de Andalucía y perdiendo así tanto proyección profesional como económica, tal y como reflejan los ingresos de su declaración de bienes. Da igual que Julio Bernardo sea uno de los pocos políticos que ha tenido el detalle de volver a su anterior trabajo como cartero en Sierra Nevada. Da igual porque todos son iguales. Todos van a lo mismo. No hay Alternativa.

Los representantes del PP deberían recordar tres cosas, de entre tantas, antes de erigirse en público como abogados de la honestidad y abrir juicios sumarísimos: si no son capaces de satisfacer las demandas más básicas de los granadinos no deben jugar al despiste sino dimitir; su partido encabeza el ranking en casos de corrupción; un sistema judicial democrático se diferencia del que no lo es porque juzga hechos, no ideas, conciencia u organizaciones.

Mucho me temo que ciertos  políticos del PP se acurrucarán en una toga siempre que eso sirva para despistar al personal. Mucho me temo que nos seguirán recordando al senador Brig Anderson de Tempestad sobre Washinton protagonizado por Charles Laughton, que inicia una caza de brujas judicial y mediática contra Robert Leffingwell por la sencilla razón de que éste cometió el grave delito de coquetear con el comunismo de joven. Hay quienes se creen que la política en general y las instituciones en concreto les pertenecen a nativitate. Ya podrían parecerse al Charles Laughton de Testigo de cargo.